4 de enero de 2010. En el año 2009, fueron notificados
2.875 productos como potencialmente peligrosos a través del Sistema de
Intercambio Rápido de Información (RAPEX) para productos industriales no
alimenticios.
Del total de las notificaciones, 864 fueron generadas por las Comunidades
Autónomas y 2.011 se recibieron de la Comisión Europea (CE). Además, el
Instituto Nacional de Consumo (INC) ha originado 78 que corresponden a rechazos
en las aduanas de productos que podían suponer un riesgo grave.
LAS ALERTAS AUMENTARON UN 15 POR CIENTO
Todo esto significa un incremento del 15% con respecto al año anterior, lo
que ratifica el progresivo aumento de alertas, paralelo al del número de
productos en el mercado y al perfeccionamiento de los controles, que se viene
observando cada año.
Del total de las 2.011 notificaciones de la CE, España ha sido el país que
ha incorporado más alertas al sistema, 242, seguido de Alemania con 233.
De las 864 notificaciones generadas por Comunidades Autónomas, Madrid ha
sido la que ha emitido más notificaciones (192), seguida de Galicia (141) y
Andalucía (112).
PRODUCTOS ALERTADOS
Los productos más notificados, de manera global, han sido los juguetes
(23,20%), como viene siendo habitual, si bien en España el mayor número de
alertas durante este año correspondió al calzado, al detectarse la presencia de
dimetilfumarato, una sustancia que puede causar alergias en personas
sensibles.
En cuanto a riesgos, el más notificado ha sido el de asfixia
(17,04%), seguido del de intoxicación (16,35%) y cortes, heridas y
lesiones (15,62%).
Respecto al origen, la mayoría de los productos alertados proceden, como
en años anteriores, de países asiáticos (60,8%). Los productos de origen
comunitario notificados representan un 16,87% y los de origen desconocido un
18,02%.
RED DE ALERTA
El RAPEX o Red de Alerta de productos industriales es un sistema de
intercambio rápido de información por vía electrónica que conecta a las
autoridades encargadas del control del mercado para advertir sobre la presencia
en el mismo de un producto que pueda suponer un riesgo para el consumidor y de
las medidas que se han adoptado. Su objetivo es evitar que puedan llegar a los
consumidores productos inseguros.
El Instituto Nacional de Consumo es el punto de contacto de la Red en
España. Por un lado está conectado a la Comisión Europea, a la que llegan las
notificaciones procedentes de los puntos de contacto de los países miembros, y,
por otro, a las autoridades de consumo de las Comunidades Autónomas.